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Protección

Han copiado mis fotos: qué se puede hacer de verdad

Le pasa a cualquiera que publique contenido de pago, antes o después, y pasa más de lo que se cuenta. La primera reacción es siempre la misma: buscar la forma de que desaparezca todo ya.

Esa forma no existe. Existe una más lenta que sí funciona, y conviene conocerla antes de necesitarla.

Qué hace falta antes de moverse

Una solicitud de retirada sin pruebas se ignora, y volver a intentarlo después juega en tu contra. Así que lo primero no es escribir a nadie: es registrar.

Hay que anotar dónde está la copia — la dirección exacta de la página, no del sitio —, cuándo la encontraste y de dónde se sacó. Si tienes el original con su fecha, guárdalo: es lo que demuestra que el contenido es tuyo.

Haz esto antes de reclamar, porque a veces la copia desaparece y reaparece en otro sitio, y sin el registro empiezas de cero.

A quién se escribe, y en qué orden

Al sitio que aloja la copia. Es la vía más directa. Los sitios serios tienen un formulario para eso y responden en unos días.

A quien da conexión al sitio. Sirve cuando el sitio lo ignora todo. Es más lenta — semanas — pero consigue resultados donde la primera no consigue ninguno, porque el proveedor tiene mucho más que perder que el propio sitio.

Al buscador. Cuando la copia no desaparece, se puede pedir que se retire de los resultados. El archivo sigue online pero deja de encontrarse, y en la práctica cambia casi todo, porque a esos sitios no llega nadie sin buscarlos.

Qué hace falta para firmar

Una solicitud de retirada es una declaración formal: quien la firma declara ser titular del contenido y asume la responsabilidad de lo que escribe. Por eso hacen falta un nombre legal y un contacto, y sin ellos se rechaza.

Esto asusta, comprensiblemente, a quien trabaja bajo seudónimo. Vale la pena saber dos cosas: esos datos sirven para esa solicitud concreta, y no es lo mismo que la documentación que le darías a un banco. Si prefieres no exponerte, es uno de los motivos por los que existe quien lo hace por ti; nosotros lo hacemos, y cómo funciona está escrito aquí.

Promesas que no hay que creerse

"Lo hacemos desaparecer para siempre." No es posible. Quien copia lo vuelve a hacer, y algunos sitios están en países que no responden a las solicitudes.

"Recuperamos el dinero que has perdido." Una retirada quita el archivo. No hace que quien ya lo vio gratis pague una suscripción.

"Cubrimos todo lo que publicas." Lo que pones en público en algún sitio sale del recinto: a partir de ahí ya no es una copia ilícita, y es el motivo más común por el que se rechaza una solicitud.

Lo que sí se puede conseguir

Mantener bajo el número de copias en circulación y cortos los tiempos en que desaparecen. Dicho así parece poco, pero es la diferencia entre un contenido que se encuentra gratis en la primera página de Google y otro que hay que ir a buscar a propósito, y esa diferencia se ve en las suscripciones que no se cancelan.